Claves para un proyecto educativo sostenible y sin límites en la era pospandemia

Una necesaria revisión del entorno y un enfoque multidimensional que considere planificación y acciones concretas en las áreas empresarial, pedagógica y operativa son fundamentales para que los colegios retomen sus actividades presenciales en tiempos de adaptación, cambios e incertidumbre.

Con el objetivo de apoyar la sostenibilidad de los diversos proyectos educativos en un entorno desafiante, de incertidumbre y de nuevas prácticas derivadas de la adaptación al ambiente de pandemia, Santillana pone a disposición de los equipos directivos de los colegios un documento con recomendaciones prácticas y con enfoque multidimensional. 

El texto considera la previsión de distintos escenarios que se pueden generar a partir de una determinada realidad sanitaria, siendo posible la vuelta a la presencialidad plena o un régimen híbrido y de retorno escalonado. Cualquiera sea el caso, se busca que el colegio esté preparado para un inicio de ciclo bien estructurado y transparente, considerando las dimensiones pedagógica, operativa y empresarial. 

Lo anterior permitirá a los equipos directivos tomar medidas acertadas y entregar respuestas rápidas a sus comunidades educativas. De ahí que el documento se ha denominado La escuela sin límites, porque se trata de una institución capaz de sortear los vaivenes de los nuevos y cambiantes tiempos. 

La escuela sin límite debe tener equipos actualizados permanentemente para ejercer un liderazgo capaz de enfrentar un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA por sus sigla en inglés). 

Para hacer frente a este entorno se necesita una visión que pueda prever un futuro, fijar metas,  y sortear dificultades. En segundo lugar, entendimiento, para recolectar y contar con información de calidad para la toma de decisiones. Al mismo tiempo, claridad, para  poder comunicar con precisión y oportunidad los mensajes claves a cada uno de los públicos. Finalmente, agilidad, para enmendar el rumbo y corregir errores.

Cada uno de estos atributos de desempeño deben dimensionarse en las áreas empresarial, pedagógica y operativa.  

Dimensión empresarial

La visión, entendimiento, claridad y agilidad en la dimensión empresarial se traducen en una planificación y ejecución financiera ordenada, a través de acciones detalladas que involucren escenarios posibles, gastos necesarios y evitables, ahorros necesarios y posibles, descuentos o apoyos económicos al funcionar en modalidad remota o híbrida y estímulos para el pronto pago. 

Además, tener un sistema de cobranza para evitar morosos, revisión de contratos de acuerdo a las posibilidades, planificación de gastos fijos e impuestos, revisión y adecuación de inventarios de materiales dado los nuevos escenarios y estudiar inversiones.

Por otra parte, establecer planes de comunicación para evitar informaciones no oficiales entre los miembros de la comunidad educativa y un plan de marketing para captación y retención de matrícula. Todo ello fijando distintos tipos de canales. 

Junto con las acciones concretas es fundamental entregar mensajes claros a los distintos públicos de la institución y ejecutar con agilidad las principales acciones de la dimensión empresarial. 

Dimensión Pedagógica

Para eludir las dificultades del entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo en la dimensión pedagógica, la visión, entendimiento, claridad y agilidad están dadas por acciones como fijar las modalidades de trabajo, ya sea remoto, híbrido o presencial; manejo del currículo, priorizando contenidos de acuerdo al bienestar físico y emocional, a materias claves de la formación y del perfil del colegio, o mínimos requeridos según exigencias ministeriales.

Otras acciones fundamentales son implementar clases asincrónicas y sincrónicas, de acuerdo a los objetivos de enseñanza y aprendizaje perseguidos; gestión de la modalidad online en cuanto a plataformas, horarios y exigencias; metodologías a implementar; desarrollo integral del estudiante; plan de organización académica que contemple régimen de clases, exigencias, evaluaciones, lineamientos, entre otros aspectos. 

Adicionalmente, debe existir claridad en la integración de la tecnología, su  papel en la articulación de clases presenciales y a distancia, y en las expectativas del aprendizaje esperado, comunicando esto los integrantes de la comunidad educativa. Finalmente, operar con agilidad planes de diagnóstico, remediales o de nivelación y de repaso de los aprendizajes obtenidos en la modalidad online. 

Dimensión Operativa

En cuanto a la dimensión operativa, la característica de una escuela sin límites al enfrentar las dificultades impuestas por la pandemia son contar con información de todos los aspectos del Covid-19, ya sea la sintomatología, su propagación y las medidas sanitarias para prevenir el contagio. 

Es indispensable también contar con protocolos sanitarios para el uso diario de las instalaciones, que contemple medidas de protección, materiales y cursos de acción ante algún caso de infección.  Junto con ello, medidas y recomendaciones para el retorno escalonado, como ajustar horarios de entrada y salida, definir grupos para el regreso y para permanecer en casa, definir recreos diferidos y periodos de atención a público, entre otras. 

Toda la información relevante debe estar disponible y ser comunicada con claridad a toda la comunidad educativa, de manera de dar fiel cumplimiento a los protocolos sanitarios y de funcionamiento. Además, todas las medidas dispuestas deben ser presentadas con agilidad, así como la capacitación del personal del colegio respecto al protocolo y medidas de seguridad, la definición de grupos de trabajo, horarios y rutinas.  

El documento Escuela Sin Límites está disponible en el siguiente link: https://nosmuevecompartir.cl/escuela_sin_limites

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