Carlos Andrés Arango Lozano
Docente investigador cuya labor se centra en las transformaciones culturales y educativas de las nuevas generaciones. Es autor de “12–18 Centennials: Una generación sin etiquetas” y “Los Centennials: cómo aprenden los jóvenes”, obras de referencia sobre juventud, aprendizaje y cambio social.
El artículo “Perspectivas sobre la inteligencia artificial y la enseñanza del diseño” presenta una reflexión sobre los cambios que han transformado la enseñanza y la práctica del diseño con la llegada de la inteligencia artificial generativa. El autor inicia recordando que hace dos décadas la enseñanza de herramientas digitales como Photoshop e Illustrator revolucionó los procesos formativos, pese a que inicialmente generó resistencia. Con el tiempo, estas plataformas se integraron al currículo y se convirtieron en parte fundamental del trabajo creativo, contribuyendo al desarrollo de nuevas maneras de concebir y producir imágenes.
En la actualidad, el aprendizaje del diseño ha evolucionado nuevamente debido a la amplia disponibilidad de contenidos formativos en línea. Plataformas digitales ofrecen tutoriales de alta calidad que permiten a cualquier persona adquirir habilidades técnicas, lo cual ha democratizado el acceso al conocimiento y transformado el papel del docente en el aula. Este cambio exige enfoques pedagógicos renovados que reconozcan la autonomía creciente de los estudiantes.
Con el propósito de comprender este panorama, el autor realizó un estudio cualitativo que combina revisión bibliográfica y entrevistas a directores de arte y consultores que trabajan en agencias de publicidad donde se utilizan tecnologías emergentes. Los testimonios recopilados coinciden en que la inteligencia artificial influye significativamente en los procesos creativos. Según estos profesionales, la IA facilita tareas repetitivas, acelera la generación de propuestas visuales y permite explorar múltiples alternativas de manera ágil. En un entorno donde la rapidez de respuesta es un valor central, estas herramientas se han convertido en un apoyo relevante que libera tiempo para profundizar en la conceptualización, el análisis y el refinamiento de ideas.
Sin embargo, la incorporación de la inteligencia artificial generativa en la educación plantea distintos desafíos. Aunque estas herramientas permiten ampliar la creatividad, diversificar las exploraciones visuales y generar resultados sorprendentes, también pueden afectar el desarrollo de habilidades fundamentales si se utilizan sin una orientación clara. El autor subraya que enseñar el uso de IA en instituciones educativas se ha vuelto esencial, pero también implica riesgos relacionados con la dependencia tecnológica y la disminución del pensamiento crítico. El exceso de confianza en los algoritmos puede debilitar la capacidad de innovación y limitar la formación de un estilo propio en los estudiantes.
La discusión del artículo establece un paralelo con el contexto de los años noventa, cuando surgió el temor de que Illustrator y Photoshop reemplazaran la creatividad humana. Hoy emergen inquietudes similares frente a la IA, especialmente en torno a la originalidad, la profundidad conceptual y la autenticidad de las obras generadas. Algunos críticos sostienen que el uso de algoritmos puede conducir a la homogeneización estilística o reducir el papel del diseñador a la selección entre opciones predefinidas. También se cuestiona si los productos generados por IA pueden transmitir la intención estética y emocional que caracteriza la creación humana.
A pesar de estas preocupaciones, el artículo propone que la inteligencia artificial, al igual que las herramientas digitales del pasado, probablemente complementará y enriquecerá el trabajo creativo siempre que sea implementada de manera reflexiva. El autor resalta la importancia de que los diseñadores mantengan su juicio crítico, preserven su visión única y se adapten a las nuevas dinámicas de la industria. Ignorar o rechazar estas tecnologías puede resultar en una pérdida de relevancia profesional, especialmente en sectores que demandan innovación constante y eficiencia en los procesos de producción visual.
Finalmente, el artículo concluye que la inteligencia artificial generativa ha transformado la creación de contenido y seguirá haciéndolo en el futuro. La educación, por tanto, tiene un papel decisivo en formar a las nuevas generaciones con criterios éticos, transparencia y responsabilidad en el uso de estas herramientas. Si no se guía adecuadamente a los estudiantes, existe el riesgo de que deleguen excesivamente en la IA, lo que podría afectar su creatividad, su capacidad de análisis y su potencial innovador. En contraste, cuando se combina la inteligencia artificial con métodos pedagógicos sólidos, se convierte en un recurso valioso que amplía las posibilidades de aprendizaje y fortalece la formación de diseñadores capaces de desenvolverse en entornos cambiantes. La integración equilibrada entre prácticas tradicionales y nuevas tecnologías representa, en este sentido, una oportunidad para renovar la enseñanza del diseño y responder a las exigencias contemporáneas del campo creativo.
Bibliografía
Arango Lozano, Carlos Andrés. Perspectivas sobre la inteligencia artificial y la enseñanza del diseño, página 48–53. Revista Ruta maestra.
