La solución de Santillana para fortalecer el proceso de enseñanza aprendizaje del inglés cuenta con un equipo de coaches que monitorean las necesidades de los docentes y una especialista que diseña los cursos que ellos requieren para potenciar su desempeño. Este acompañamiento académico es uno de sus tres pilares. Los otros dos lo constituyen la evaluación constante y contenido digital e impreso de vanguardia.

Richmond Solution de Santillana no solo es una plataforma que entrelaza tecnología y educación para fortalecer el proceso de enseñanza aprendizaje del inglés, sino que también brinda asistencia permanente y a la medida a colegios y docentes.

A través de coaches establecidos en colegios se monitorean los logros e impactos en la enseñanza del inglés y, conforme a sus necesidades y objetivos, se detectan las necesidades de capacitación y asistencia para sus profesores.

Tamara Álvarez, embajadora de Richmond Solution, ha desarrollado su carrera vinculada a la formación inicial de profesores de inglés. Eso le ha permitido ver y proyectar las necesidades de los docentes en el marco de la preparación profesional.

En su rol como embajadora trabaja junto a los coaches para dar apoyo y responder los requerimientos de capacitación que tengan los profesores en materias de metodología y evaluación para potenciar la enseñanza del inglés.

Un apoyo para el docente

El problema de larga data es que no hay suficiente cantidad de profesores de inglés o de básica bilingüe para cubrir el ámbito privado y menos el público, dice la embajadora de Richmond Solution. Por eso, agrega, los colegios intensivos en inglés o bilingües buscan facilitar las condiciones en que se desempeñan los profesores que manejan las disciplinas en inglés.

En dicho contexto, la especialista dice que “la clave para retener profesores tiene que ver con las condiciones laborales y el cuidado que hace el colegio para facilitar la vida del profesor. Ahí es donde entra Richmond”.

Por eso, destaca el hecho que la plataforma disponga de textos de las áreas disciplinares en inglés que están alineados con el currículo nacional. Eso es un alivio en la carga de trabajo del profesor.

Adicionalmente, Richmond Solution cuenta con distintos tipos de tarea online o ideas para desarrollar actividades de continuidad del tema que abordaron en clases y, también, tiene recursos didácticos visuales y auditivos. Por ejemplo, “extractos de reportajes vinculados a un tema disciplinar o narraciones literarias adecuada para cada nivel”, cuenta.

Todos estos recursos, enfatiza, potencian el objetivo transversal de enseñar el idioma a través de una materia disciplinar.

Tres pilares

Apoyo académico, evaluación constante y contenido digital e impreso de vanguardia son los tres pilares de Richmond Solution.

Esto permite que, a través de analíticas de aprendizaje que proveen datos concretos sobre el trabajo del estudiante, este verdadero ecosistema digital entrega diversas métricas de evaluación del desempeño y métricas de actividad, lo que constituye una huella que entrega trazabilidad sobre el uso del sistema.

Esta intervención integral se despliega, primero, con un diagnóstico institucional para levantar y saber las necesidades y características de los establecimientos. Paralelamente se realiza una evaluación diagnóstica a los alumnos, tanto al inicio como al final del proceso de aprendizaje según el nivel.

Con este seguimiento y retroalimentación que entrega la evaluación constante se generan planes de acción y acompañamiento para profesores, permitiendo el mejoramiento continuo en las prácticas pedagógicas e identificando áreas de mejora.

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